EL MITO DE PROMETEO



Prometeo era el hijo de Jápeto y de la oceánide Clímene, miembros de la mitología griega y deidades naturales por descendencia directa. Éste se caracterizaría desde siempre por no temer al resto de los dioses y por ir en contra de los mandatos de Zeus, dios de los hombres y del Universo. Además de ser especial defensor de los seres mortales.

"En la mitología griega, la figura de Prometeo esta íntimamente ligada a la humanidad. Desafiando al dios supremo, celestial Zeus, Prometeo intenta favorecer a los hombres entregándoles el fuego-robado a los dioses-, elemento esencial no solo en el sentido material (como punto de partida fundamental para avances ulteriores en el desarrollo de la civilización) sino también en el orden espiritual, pues el fuego es el símbolo de la vida, de la energía, de la inteligencia que mueve a los humanos". (Ricardo Accurso)

La primera osadía de Prometeo contra Zeus estaría representada por el engaño. Cuando en una oportunidad, este sacrificó un buey y lo dividió en partes diferentes. En una de ellas, separó las entrañas y carne del animal. Mientras que, en la otra, colocó los huesos y los recubrió de grasa. Al elegir Zeus lo que él y el resto comerían, escogió los huesos, lo que generó un gran disgustó en el personaje.

Desde entonces y debido a la afinidad de Prometeo con los hombres, Zeus prohibió a estos últimos disponer del fuego en señal de venganza. Por lo cual el titán no descansaría hasta evitar que fuera así. La campaña de Prometeo y el fuego en la mitología griega, relata que éste se dirigió al Monte Olimpo y robó de la forja del mismísimo Hefesto, dios del fuego, la llama en una rama de cañaheja para entregárselas a los humanos.



Tras esta segunda ofensa, Zeus se encargaría no solo de castigar a Prometeo, sino también a la humanidad. Hizo crear a Pandora, la que enviaría como esposa a Epimeteo, el hermano de Prometeo. Una vez casados, la mujer hubo de abrir un jarrón con todas las calamidades que acaecerían sobre los mortales por el fin de los tiempos.

“Era un tiempo en el que existían los dioses, pero no las especies mortales. Cuando a éstas les llegó, marcado por el destino, el tiempo de la génesis, los dioses las modelaron en las entrañas de la tierra, mezclando tierra, fuego y cuantas materias se combinan con fuego y tierra. Cuando se disponían a sacarlas a la luz, mandaron a Prometeo y Epimeteo que las revistiesen de facultades distribuyéndolas convenientemente entre ellas. Epimeteo pidió a Prometeo que le permitiese a él hacer la distribución "Una vez que yo haya hecho la distribución, dijo, tú la supervisas ". Con este permiso comienza a distribuir. Al distribuir, a unos les proporcionaba fuerza, pero no rapidez, en tanto que revestía de rapidez a otros más débiles. Dotaba de armas a unas, en tanto que para aquellas, a las que daba una naturaleza inerme, ideaba otra facultad para su salvación. A las que daba un cuerpo pequeño, les dotaba de alas para huir o de escondrijos para guarnecerse, en tanto que a las que daba un cuerpo grande, precisamente mediante él, las salvaba. De este modo equitativo iba distribuyendo las restantes facultades. Y las ideaba tomando la precaución de que ninguna especie fuese aniquilada. Cuando les suministró los medios para evitar las destrucciones mutuas, ideó defensas contra el rigor de las estaciones enviadas por Zeus: las cubrió con pelo espeso y piel gruesa, aptos para protegerse del frío invernal y del calor ardiente, y, además, para que cuando fueran a acostarse, les sirviera de abrigo natural y adecuado a cada cual. A algunas les puso en los pies cascos y a otras, piel gruesa sin sangre. Después de esto, suministró alimentos distintos a cada una: a una, hierbas de la tierra; a otras, frutos de los árboles; y a otras raíces. Y hubo especies a las que permitió alimentarse con la carne de otros animales. Concedió a aquéllas descendencia, y a éstos, devorados por aquéllas, gran fecundidad; procurando, así, salvar la especie. Pero como Epimeteo no era del todo sabio, gastó, sin darse cuenta, todas las facultades en los brutos. Pero quedaba aún sin equipar la especie humana y no sabía qué hacer. Hallándose en ese trance, llega Prometeo para supervisar la distribución. Ve a todos los animales armoniosamente equipados y al hombre, en cambio, desnudo, sin calzado, sin abrigo e inerme. Y ya era inminente el día señalado por el destino en el que el hombre debía salir de la tierra a la luz. Ante la imposibilidad de encontrar un medio de salvación para el hombre, Prometeo roba a Hefesto y a Atenea la sabiduría de las artes junto con el fuego (ya que sin el fuego era imposible que aquella fuese adquirida por nadie o resultase útil) y se la ofrece, así, como regalo al hombre". (Platon:Protagoras 320c-322d)

En cuanto al Mito de Prometeo, se cuenta que este fue desterrado al Cáucaso por órdenes de Zeus, con la ayuda de Hefesto y Cratos, En el lugar fue encadenado y sometido a que un águila se comiera su hígado. Pero debido a su condición divina, el órgano crecía nuevamente día tras día. Por lo cual el ave regresaba para cumplir su cometido.


Pero fue Heracles, quien al ver aquello, decidió liberar a Prometeo de su castigo matando al águila. Hecho al que Zeus no se opuso. Fue así como acabó la historia de Prometeo y de su largo camino tortuoso, por defender a los hombres.


Comentarios


  1. La información está muy completa y muy entendible excelente trabajo

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  2. Buen trabajo, muy Interesante tu relato y la redacción de la historia es muy buena

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  3. Excelente aportación acerca de la lectura griega el cual nos hace referencia a que prometeo lo que le entrega al hombre es la capacidad de hacer ciencia y evolucionar mentalmente hacia la realidad de las cosas. 😊Excelente trabajo 👍

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  4. Muy interesante tu reseña y el video complementa la historia

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  5. Excelente Trabajo, es una historia muy completa abarcas puntos importantes 👏🌟

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  6. Me parece demasiado importante tu reseña, ya que te basas en y concretas muy buenos términos. ¡Excelente!

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